Recuperar el acceso
No hay enlace
que podamos enviarte.
Tu cuenta puede llevar un correo de contacto —lo pones tú en tu perfil, y es voluntario—, pero todavía no existe el envío: no hay forma de mandarte un enlace, y una dirección que nadie ha comprobado no podría reponer una contraseña aunque la hubiera. Así que esta página no te va a ofrecer un enlace. Lo que sí hay es un camino, y depende de lo que te esté pasando.
Según lo que te esté pasando
Dice que esperes unos minutos
Es el límite de intentos fallidos, y es temporal: se levanta solo. El propio mensaje te dice cuántos minutos faltan. No hay que avisar a nadie ni pedir nada, y reiniciar algo no adelanta el reloj: el bloqueo sobrevive al reinicio del servicio a propósito.
Olvidaste la contraseña
No se puede recuperar, porque no está guardada: se guarda derivada, y de ahí no se vuelve atrás. Lo que existe es reponerla: una persona de LexLens fija una nueva a pedido de quien administra tu organización, al hacerlo se cierran las sesiones abiertas de esa cuenta, y tú la cambias al entrar.
Perdiste el segundo factor
Usa uno de los códigos de un solo uso que se entregaron al activarlo: para eso existen, y cada uno sirve una vez. Si no te queda ninguno, quitar el segundo factor se pide a LexLens por la vía de soporte de contacto.
La cuenta está desactivada
Una cuenta desactivada no entra y no se borra: la reactiva quien administra tu organización.
Quién lo hace
Una persona de LexLens.
No es una limitación temporal disfrazada de política: es el mismo diseño que hace que las cuentas sean nominales y que no exista el auto-registro.